No hay una buena novela sin un contexto o ambiente acorde con la trama o con aquello que se quiere contar. A lo largo de su historia Burgos ha sido cuna y residencia de ilustres literatos. Su pasado medieval entronca con el Cantar de Mío Cid. Siglos más tarde impresores renacentistas eligieron esta ciudad como su sede.
Grandes nombres de la literatura universal como Hans Cristian Andersen, Víctor Hugo, Saturnino Calleja, Manuel Machado, María Teresa León, Federico García Lorca, Ernest Heminway reflejaron en sus obras las impresiones que les causó la “caput castellae”.