Un recorrido por el paso del tiempo en la vieja Castilla nos traslada a enclaves icónicos de la provincia burgalesa. Frías, con título de ciudad, desafía a la naturaleza con sus casas colgadas y la silueta del castillo. Una imagen de postal embellecida por el trazado de sus calles y el puente medieval sobre el río Ebro.
En la monumental Oña el Monasterio de San Salvador preside el centro de la localidad. Panteón real y condal, es uno de los cenobios más importantes de la Castilla medieval.
Poza de la Sal, salinera y medieval, conserva una interesante arquitectura popular, el castillo y la iglesia de San Cosme y San Damián. Por estas calles y en estos parajes nació y creció Félix Rodríguez de la Fuente.
La naturaleza que atrapó al célebre naturalista se manifiesta también en las cascadas de Tobera, uno de los paisajes más pintorescos de la provincia de Burgos.